Skip to main content

Vuelos regulares EEUU-Cuba: cambia el juego

Vuelos regulares EEUU-Cuba: cambia el juego

Desde el 17D, el de viajes es sin dudas el sector que más ha avanzado en el nuevo contexto de las relaciones entre Estados Unidos y Cuba. Entre anuncios de nuevos desarrollos y declaraciones de intenciones, en debates políticos y maniobras en el Congreso, los vuelos regulares han tenido una presencia constante.

Días atrás, la prensa estadounidense informaba que la administración Obama impulsa un acuerdo con las autoridades cubanas para restablecer los vuelos regulares antes de que finalice 2015, con lo cual se daría un paso en la relajación de las restricciones vigentes para los viajes entre ambos países sin esperar a que el Congreso las elimine totalmente.

El acuerdo que se intenta cerrar permitiría a las aerolíneas ofrecer servicios regulares entre las dos naciones, posiblemente a partir de diciembre, dijeron funcionarios, que señalaron que sería la expansión más significativa de las relaciones bilaterales en el ámbito de la economía y el turismo desde la década de 1950, cuando los estadounidenses viajaban regularmente a La Habana, dijo el Wall Street Journal.

Paralelamente a la búsqueda del acuerdo aéreo, la administración Obama estaría explorando nuevos pasos -luego de los dados a mediados de enero pasado- para aliviar las restricciones sobre los viajes.

En ese sentido, entre los avances estaría permitir a viajeros individuales visitar la Isla independientemente de los grupos, siempre que su viaje siga estando acorde con las regulaciones y modalidades de los programas people-to-people.

Un experto dijo al diario que “un paso lógico sería dejar a los individuos crear su propio programa people-to-people y no obligarles a comprar los caros paquetes y tours. Si hacen esto y si es posible reservar vuelos regulares en lugar de los (más caros) chárter, mucha más gente visitará Cuba”.

En las actuales condiciones, con el impulso generado por el acercamiento iniciado en diciembre de 2014, los viajes de EEUU a Cuba crecieron 35% en lo que va de año, destacó a mediados de agosto en La Habana el secretario de Estado John Kerry. Sin dudas, los vuelos regulares abrirían otra puerta y sería aun mayor el crecimiento. Todo esto, además, en un escenario en el que están aumentando los arribos desde Europa, América Latina y Asia (+15,9% entre enero y junio, según datos de la ONEI).

Con los vuelos regulares operando, serán varias las ventajas para los pasajeros: más horarios y puntos de salida desde Estados Unidos, tarifas más bajas. Crecerá la demanda.

Ya muchos viajeros no tendrán que moverse hasta Miami (actualmente el origen de la gran mayoría de los vuelos EEUU-Cuba) para volar a la Isla, y paulatinamente nuevas ciudades irán sumándose como puertas de salida para viajar a Cuba. No tendrán que pagar las altas tasas que implican los servicios chárter.

Pero hay contrastes en las expectativas. Para el presidente de Insight Cuba, una de las agencias líderes en el negocio de viajes al país caribeño, los vuelos regulares “serán positivos para los viajeros, pero quizá no tanto más efectivos en términos de costo. Los costos de los vuelos seguirán siendo los mismos, y más vuelos significarán un alza de la demanda que deberá soportar la infraestructura hotelera de Cuba”.

Según esa óptica, y dada la relación demanda-oferta, los precios del alojamiento e incluso los tours y los servicios tenderían a subir, y no solo para los viajeros estadounidenses. Visitar Cuba será más fácil, pero también debe hacerse más caro, una circunstancia que ya ha sido una y otra vez mencionada por analistas y medios de prensa de Canadá, desde hace años -y por ahora- el principal emisor de turistas al archipiélago cubano.

Por lo pronto, grandes aerolíneas como American, JetBlue, Delta y United están atentas a nuevas noticias, preparando el terreno e incluso animando a los reguladores a abrir el camino a los servicios regulares.

American informó este mes que espera cerrar 2015 con un total de 1 200 vuelos chárter a Cuba (+9% respecto a 2014). Ya vuela a La Habana, Camagüey, Cienfuegos, Holguín y Santa Clara desde Miami y Tampa, con 22 frecuencias semanales, y anunció un enlace Los Ángeles-La Habana desde diciembre próximo.

“Definitivamente estamos viendo mucha más demanda”, dijo Howard Kass, vicepresidente de la compañía para asuntos de regulaciones.

Entretanto, JetBlue, que opera servicios chárter a Cuba hace años desde Fort Lauderdale y Tampa, comenzó a volar en la ruta Nueva York-Habana en julio último y planea otras aperturas. Una vocera de la aerolínea dijo recientemente que “la demanda para el vuelo desde el aeropuerto JFK ha estado creciendo rápidamente, y hemos estado cerca o a total capacidad en las últimas semana para nuestros vuelos a Cuba”.

Delta y United han expresado en varias ocasiones su apoyo a la apertura de itinerarios regulares a Cuba, y Southwest ha considerado al destino caribeño “una buena oportunidad a futuro”, aun cuando está centrada en otras rutas hacia América Latina y el Caribe.

Los tres mayores canales de ventas del mercado están también pendientes, y según reportes alistan los cambios tecnológicos para añadir a Cuba a sus sistemas de distribución en Estados Unidos.

Un alto ejecutivo regional de Travelport aseguró que están “listos para hacer disponibles de inmediato los vuelos regulares a Cuba para viajeros autorizados una vez comiencen a operar”.

Las agencias de viajes de Amadeus en Estados Unidos -declaró una portavoz- “podrán dentro de poco reservar vuelos a y desde Cuba para viajeros autorizados, siguiendo las regulaciones del Departamento del Tesoro”.

Paralelamente, Sabre está trabajando en nuevas capacidades para ayudar a los agentes a gestionar viajes a Cuba, dijo un representante de esa plataforma.

En algún momento tendremos, además, travesías en ferry entre una y otra orilla del Estrecho de la Florida.

Habrá más viajeros -estadounidenses y no estadounidenses- en Cuba, tanto en alta como en temporada baja, y deberán pagar más. Del lado de la industria turística local, las presiones estarán sobre la infraestructura hotelera y extrahotelera, la imagen y recursos humanos en que se soporta el negocio, el reto de que la calidad y profesionalidad del servicio respondan a lo que esperan clientes que deberán pagar más y que valoran altamente la relación calidad-precio.

Con más de 60 000 habitaciones en hoteles y casi 10 000 en rentas del sector privado residencial, el país deberá crecer no solo en capacidad sino en la adecuación de sus estándares hoteleros.

Poco hablan empresas y autoridades de la industria cubana en torno a planes específicos para el crecimiento que se anuncia. Algunas cifras de nuevos hoteles y habitaciones -como los divulgados a raíz de FITCuba 2015-, pero no mucho más.

Hay una cosa cierta: la creciente demanda trae consigo el interés y la posibilidad de inversiones de los más diversos orígenes, incluido Estados Unidos. Un amplio espectro de nuevas empresas y alianzas, una etapa en que aumentarán los postores y los retos que trae ese pico en términos de tramitaciones, evaluaciones, regulaciones, flexibilizaciones,  modelos de negocios…

Y no solo para el sector hotelero: Cuba deberá también aumentar y adecuar su infraestructura de transporte, hoy claramente insuficiente, desde autos de alquiler hasta rutas domésticas terrestres o aéreas. También en los cruceros, un sector en que las compañías más poderosas, si atisban una oportunidad sustanciosa, pueden desarrollar un moderno puerto-destino en solo meses. (De hecho, en las carpetas de proyectos o ideas deben estar hace tiempo identificados varios posibles sitios para emprendimientos en cayos, costas y ciudades del país).

Hay otro reto, el geográfico: además de conectar mejor los diferentes destinos vacacionales, regiones y ciudades, habrá que distribuir mejor el peso y la renta de la inversión turística. Destinos con alto potencial se han quedado rezagados en términos de desarrollo turístico (acceso aéreo, infraestructura hotelera y de servicios), mientras crecen principalmente La Habana, Varadero y los cayos.

Más turismo, más inversiones y renta, más oportunidades y retos… Se está abriendo una etapa en el sector de viajes y turismo que va mucho más allá de esa industria y se refleja lo mismo en la gastronomía, el transporte, las comunicaciones y los servicios bancarios que en la cultura y el medio ambiente; tanto en el sector privado como el estatal.

Con esto se relaciona un reto mayor, el de equilibrar nociones de rentabilidad, flexibilidad y pragmático espíritu de negocios con la responsabilidad e identidad con lo nuestro. Asegurar la sostenibilidad y racionalidad de los desarrollos: detectar y dar paso, por supuesto, a los buenos negocios, pero sin que la visión inmediata de ingresos gruesos y rápidos nuble la vista larga sobre los intereses y la integridad natural, cultural y social del país. (Por Darío Carrazana
Fotos Claudia Camps)

Enviar un comentario nuevo

  • Ruta Nueva York-La Habana

    JetBlue ha inaugurado este viernes la ruta entre el Aeropuerto John F. Kennedy y el Aeropuerto de La Habana José Martí. Los vuelos  son operados con Airbus A320, de 150 plazas.

  • Aerolíneas Argentinas volarán directo a Cuba
    Transporte

    A partir del domingo 4 de enero comenzará a volar a La Habana con dos frecuencias semanales: miércoles y domingos, así como a otros destinos del Caribe, producto de un plan de ampliación de sus rutas internacionales que resulta muy atractivo desde el punto de vista comercial.

  • Conectará con Varadero los sábados de los meses de julio, agosto y hasta el 19 de septiembre. El vuelo se realizará con aviones A 313 con capacidad para 237 pasajeros.