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La Habana

Las estrellas bajan al Hotel Saratoga

Las estrellas bajan al Hotel Saratoga

Por Marina Batista de CubaIntensa

Porqué terminó siendo el céntrico y lujoso Hotel Saratoga el destino escogido por la exuberante Beyoncé y su esposo, el rapero Jay- Z, para conmemorar su quinto aniversario de bodas podría tener múltiples explicaciones.

Pero cada una de ellas en el terreno de la especulación, pues en todo el tiempo que permanecieron en la isla caribeña, no ofrecieron declaraciones a la prensa y solicitaron discreción.

No obstante, especulemos.

Aunque ya se ha hecho costumbre que sea el Hotel Nacional, cinco estrellas, ubicado en la barriada del Vedado, 457 habitaciones, y una tradición de 60 años de clase y confort acogiendo a grandes personalidades quien se lleve siempre los méritos en este sentido, el Hotel Saratoga tiene otras peculiaridades que también lo convierten en una opción exclusiva.

Reinaugurado como hotel en 2005 con categoría cinco estrellas, su tradición en esta área data, como en el caso del Nacional, de la década del 30 del pasado siglo, cuando, después de haber acogido casa de huéspedes, almacenes y negocios a finales del XIX, la edificación fue remodelada y abrió sus puertas como uno de los más reconocidos hoteles de La Habana de entonces.

Al menos así lo referencian las guías turísticas de la época, en las cuales destacaba fundamentalmente por sus terrazas, llamadas Aires Libres del Saratoga, donde cada día asistía lo más selecto de la música cubana para ejecutar los ritmos nacionales, y de manera casi exclusiva, el Son.

Cuentan que senadores, ministros e importantes personalidades del gobierno, se daban su saltito desde el Capitolio, sede en ese momento del órgano parlamentario, para disfrutar del ambiente farandulero de aquellas tertulias. También eran frecuentadas por célebres escritores y militantes socialistas.

Anacaona, la primera orquesta de mujeres en Cuba, muy popular entonces, realizaba en estos espacios sus presentaciones exclusivas.

Así que si a Beyoncé y Jay Z les atraía en algo las huellas de otros siglos, este hotel tiene lo suyo.

Pero solo hasta los años 60 el Hotel Saratoga mantuvo su vitalidad, entonces quedó convertido en casa de vecindad.

De la antigua edificación, tras la restauración de 2005, solo queda la gran fachada ecléctica de estilo neoclásico con su nombre. El resto fue reconstruido totalmente, conservando muchos elementos del diseño primigenio, entre ellos su atrio central y ventanales con persianas de caoba estilo francés.

Situado en la Habana Vieja, en la calle Prado y Dragones, sería difícil concebir una ubicación más céntrica y populosa dentro de la ciudad. Esa es, sin duda, otra de sus fortalezas.

Frente a la entrada del hotel se encuentra el Parque de la Fraternidad. Conforman el entorno la Fuente de la India o de la Noble Habana, el Capitolio Nacional, los palacios de los antiguos centros Gallego y Asturiano y el del Casino Español, la fábrica de Tabacos Partagás, todos de comienzos del siglo XX.

Y si bien es cierto que la zona es más bien bulliciosa, lo compensa la inmediatez para acceder al centro histórico de la Habana Vieja por su principal arteria, la calle Obispo, o su colindancia con instituciones artísticas del calibre del Gran Teatro de La Habana, sede del Ballet Nacional de Cuba; el Museo de Bellas Artes, o el acceso directo al Malecón a través del nada despreciable recorrido por el Paseo del Prado.   
    
El Saratoga es un hotel de ciudad, de 96 habitaciones, lo más hogareño posible, que apostó en su concepción por el estilo tradicional y de época ante otro más occidentalizado, racional y moderno.  

En general, el diseño está en sintonía con el antiguo edificio que lo albergó, logrando combinar elementos modernos de confort, como el acceso a Internet, con una imagen glamurosa de antaño.  

Y al igual que décadas atrás, desde su cubierta se aprecia una vista de privilegio sobre el Parque de la Fraternidad, el Capitolio y el inicio del Paseo del Prado.

Algunas características atractivas son un estacionamiento al aire libre, la disponibilidad de conexión inalámbrica (WIFI) a Internet en las áreas comunes, un gimnasio con equipos modernos, servicios de masaje, piscina en la terraza, solárium, un bien equipado centro de negocios, dos salones de reuniones y sensacionales bares y restaurantes.

Como antaño, casi desde su inauguración ha sido referenciado por revistas internacionales.

Así, durante tres años consecutivos, desde 2009, mereció el Premio del Lector Viajero, que otorga la revista británica Condé Nast Traveller UK., ubicándose en el lugar 16 entre los 100 mejores hoteles de América y el Caribe.

El Saratoga es, en fin, uno de los hoteles con más clase y más caros de La Habana. Para los viajeros que puedan darse el lujo de hospedarse en él, la amalgama lograda entre intimidad, comodidades modernas y tradición es su mayor garantía, su carta de presentación indiscutible.

Y si Beyoncé y Jay-Z fueran interrogados al respecto, seguro estarían de acuerdo.   

Fuente | CubaIntensa

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...y pierden su luz...

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